Ayer estuvimos trabajando en algunas de ellas... no sé qué coño saldrá de esta especie de tribal grunge meets dark disco, pero bueno, la verdad es que personalmente estoy muy contento con el sonido que estamos consiguiendo últimamente y también con las letras, que cada vez nos da menos vergüenza cantar lo que nos da la gana.
Por desgracia, ahora el ordenador de Ana hace más ruido que nunca, parece que vayamos montados en un Cercanías, así que nos tocó cantar apartados de él y sentados cara a la puerta. Pero qué lástima damos, joder.
De momento una canción desechada: un tema reggae que yo quería llamar "El Baile de la Banana" y Ana no me ha dejado.